El sacramento de la Confirmación es uno de los tres sacramentos de iniciación cristiana. La misma palabra, Confirmación que significa afirmar o consolidar, nos dice mucho.
En este sacramento se fortalece y se completa la obra del Bautismo. Por este sacramento, el bautizado se fortalece con el don del Espíritu Santo. Se logra un arraigo más profundo a la filiación divina, se une más íntimamente con la Iglesia, fortaleciéndose para ser testigo de Jesucristo, de palabra y obra. Por él es capaz de defender su fe y de transmitirla. A partir de la Confirmación nos convertimos en cristianos maduros y podremos llevar una vida cristiana más perfecta, más activa. Es el sacramento de la madurez cristiana y que nos hace capaces de ser testigos de Cristo en el mundo.
CONFIRMACIÓN
Participar en un proceso de formación de 8 meses.
Edad mínima para recibir la catequesis: 13 años
Culminar la preparación con un día de retiro espiritual.
Los padres y padrinos deberán recibir una charla de concientización antes del sacramento.
REQUISITOS PARA SER PADRINOS:
Ser mayores de 18 años.
Tener los sacramentos de iniciación cristiana (Bautismo, Primera comunión, Confirmación.)
Personas solteras, casadas por la Iglesia o viudas.
Personas de vida sacramental.





